Te han hecho entrega de esa maravillosa invitación, tienes claro que vas a asistir pero ¡maldición! surge la gran duda “¿por qué tipo de look optar?”. Toda invitada que se precie es lo primero en lo que piensa y lo que más quebraderos de cabeza da, queremos ir “monisimas y correctísimas” pero a veces resulta algo difícil acertar sobre todo por todas las creencias erróneas tan comunes.

Sabemos que está ahí internet para informarse de los aburridos protocolos, no digo que no haya que tenerlos en cuenta, que por supuesto, pero siempre hay excepciones y “adaptaciones” que harán que nuestra elección triunfe.
Para celebraciones de mañana, no cabe ninguna duda, vestido corto tipo cóctel o un buen conjunto de falda “midi” tan de tendencia. Para adornar nuestras cabezas por supuesto está permitido cualquier tipo de pamela, o esos adorables canotiers si te has decantado por un outfit boho chic. Siempre evitar los tejidos brilli-brilli, las lentejuelas y purpurinas, que nos harán parecer excesivas y en una boda no es necesario llevar iluminación, para eso ya están las bombillas y la novia chicas ;).

Vestido Juanjo Oliva
Vestido CH
Canotier Lucía Be

Canotier India
Falda Roksanda Ilincic
Para las celebraciones de tarde/noche, y aquí es donde vienen los problemas, no es obligación el vestido largo. Muchas caemos en el error de asociar la nocturnidad y alevosía (una cosa viene con la otra jajaja) con vestidos de gala largos, más propios de “Noche de fiesta”, pero no tiene por qué ser así. Si eres la madrina obligatorio vestido largo, la hermana de los novios (incluiría también familiares muy cercanos) o amigas del alma, sí estaría entre tus posibilidades vestir, ese tan ansiado, si aun no tuviste ocasión de lucir, vestido largo. Así que si no estas dentro de este grupo “selecto” lo más correcto sería la elección de un cocktail dress, pero si no tienes muy claro tu papel dentro de la boda o el estilo de boda que quieren los novios, nunca está demás informarse, para así dar en el clavo 100%, porque al fin y al cabo es su día. A estas horas ya quedan prohibidas (bajo prescripción médica :P) las pamelas y sombreros y les toca el turno a los maravillosos tocados, siempre acordes con nuestra indumentaria, claro, pero en caso que hayamos recargado demasiado el resto de nuestro outfit déjatelo en casa, “menos es más” girls.
Siempre es recomendable evitar esos tejidos brilli-brilli, pero por la noche podríamos hacer la excepción y llevar el vestido o algún complemento con un poco de “iluminación” pero siempre en pequeñas dosis. 
Todos estos consejos y mucho más los iremos viendo en los próximos post.
¿Sois de las que siguen el protocolo o preferís libertad a la hora de elegir?

Así que ya sabéis, coged vuestros tacones y… ¡vámonos de boda!